P. Patricio Wainwright, MC

Desde que me ordené sacerdote ayudo a jóvenes universitarios. Los primeros años enseñé en la Universidad Católica de Cuyo, en San Luis. Y una de las cosas que más me llamó la atención es la cantidad de jóvenes que pierden o abandonan la fe en los primeros meses y aún semanas en la universidad. Lógicamente, esto se acentúa más si van a la universidad estatal. Es una realidad que se repite en todo el mundo.

Sin embargo, hay un buen grupo de jóvenes que procura mantenerse fiel a la Fe Católica. Sin duda que estudiar en una universidad católica va a ser de gran ayuda, pero esto no le es posible a todos.

Entonces, es razonable que te preguntes, ¿cómo puedo hacer para mantener mi fe durante mis años de estudios universitarios?

Ante todo, es necesario que lo desees y que le pidas a Dios el don de la perseverancia.

Lo primero es desear internamente y pedir diariamente a Dios el don de la perseverancia y la gracia para crecer en santidad. Ambas cosas son, ante todo, un regalo de Dios. La gracia de Dios es mucho más poderosa que todos nuestros esfuerzos. Hay que esforzarse, sí, pero ante todo, hay que apoyarse en la gracia divina.

Dale a tu vida espiritual la prioridad sobre las demás cosas.

En la Universidad vas a encontrar mil preocupaciones, distracciones y obligaciones de todo tipo. Sin embargo, si vas a fondo, te vas a dar cuenta que no hay nada que sea más importante que tu relación con Dios y tu salvación eterna.

Nuestro Señor lo dice claramente en el Evangelio: “Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura” (Mt 6, 33).

Para poner un ejemplo concreto: nunca dejes de ir a Misa los domingos, por hacer alguna otra cosa que no sea necesaria.

Rodeate de buenos amigos.

Apenas empieces a ir a clases en tu universidad, vas a empezar a conocer gente, y tener nuevos amigos. Esas amistades dependen de ciertas cosas o valores que compartís con los demás: ideas, actividades deportes, gustos musicales, etc. Si realmente querés mantener tu fe y tu amistad con Dios, tus amistades también debieran estar fundamentadas en una fe común. Por lo tanto, tratá de hacerte amigos que te ayuden a acercarte a Dios, y no que te alejen de Él.

Nuestros amigos influyen mucho sobre nosotros, porque generalmente tratamos de complacerlos, y llevarnos bien con ellos. Además, tu mejor Amigo debiera ser Jesucristo, por lo cual no debieras dejar que otros amigos te hagan perder la amistad con Él.

Evitá las ocasiones de pecado.

Cuando llegue el momento de ir a la universidad, sin duda vas a percibir ese sentimiento de independencia y de estar libre de toda autoridad. Esa “libertad” en realidad, debiera ser una oportunidad para crecer en el sentido de la propia responsabilidad.

Ahora no hay nadie que te diga si hiciste mal esto o aquello. Tu futuro empieza a depender más de vos y menos de tus padres. Hay quienes aprovechan para “hacer lo que quieren”, dado que no tienen que dar cuentas a nadie (al menos, eso es lo que perciben). Pero en realidad, esa “libertad” te la da Dios para que empieces a ser responsable, y elijas libremente servirlo a Él, y hacer bien en el mundo que te rodea.

Si no te cuidás, los amigos, las fiestas, las salidas, te pueden ir llevando poco a poco a perder tu verdadero camino hacia Dios. Por eso, te sugiero que evites siempre las ocasiones de pecado. En general, hay fiestas y salidas en las que el motivo principal no es conocer amigos, tener conversaciones interesantes y pasarla bien de modo honesto, sino que lo principal es perder el control, y llegar a todo tipo de excesos. Te recomiendo que no vayas a este segundo tipo de fiestas o reuniones.

Una Buena pregunta para hacerte antes de ir a una fiesta es ¿para qué voy? ¿Qué tipo de gente me voy a encontrar?

Procurá tener un plan de oración diario.

Una clave para mantener la fe es procurar que no se estanque, sino que se vaya fortaleciendo gradualmente. Tu alma es como una pequeña planta, que si no la cuidás –regándola, protegiéndola de las tormentas, etc. — se va deteriorar, y quizá se muera.

Por lo cual, te va a ser muy útil tener un régimen diario de oración. Algo que podríamos llamar un plan de vida espiritual diario.

En ese plan de vida espiritual podrías incluir la Oración de la Mañana, el rezo del Rosario (o al menos parte), unos minutos –quizá diez o quince– de oración en silencio (meditación), y la Oración de la Noche con examen de conciencia. Con estas pocas cosas ya vas a tener un buen fundamento para tu plan de oración diario.

Frecuentá los Sacramentos.

Una clave fundamental para perseverar es recibir los sacramentos con frecuencia. En particular, la Eucaristía y la Confesión. Tratá de recibir la comunión todos los domingos, y si pudieses, incluso también durante la semana. En el Santísimo Sacramento tenemos al mismo Jesucristo, que viene a nuestras almas para llenarnos con sus gracias. Además de recibir a Jesús en la Comunión, también te va a hacer muy bien ir a visitarlo en el Sagrario. Es bueno recordar que Él se quedó en el Santísimo precisamente para estar cerca de nosotros.

En la confesión, por otra parte, recibimos el perdón de los pecados, que son los que nos detienen en nuestro crecimiento espiritual hacia Dios.

Seguí formándote en el conocimiento de tu fe católica.

Uno de los motivos por los que vamos a la universidad, es para formarnos y aprender en un área particular. Sin embargo, es importante que no dejes de lado la formación en lo que refiere a tu fe. No digo sólo que aprendas mejor la ‘doctrina’ católica, sino también tantas otras áreas que están conectadas con la fe: historia, ciencias, ética, etc. En ese sentido, procurá buscar alguna organización que te ayude a seguir formándote. Por ejemplo, una buena organización es “FORVM Jóvenes”. Podés encontrarlos en Facebook.

Hacé un Retiro Espiritual y tené un Director Espiritual.

Finalmente, dos modos muy eficaces para poder no sólo mantener la fe, sino también fortalecerla y crecer en el conocimiento de la voluntad de Dios, es hacer un buen retiro espiritual anual, y, si te fuese posible, buscar un sacerdote que te pueda ayudar y guiar espiritualmente. Los Padres de Miles Christi nos dedicamos a ayudar a los jóvenes universitarios y tratamos de proveer estos dos medios tan importantes para crecer en la fe. No dudes en contactarnos via email, o a través de nuestra página web, y te vamos a ayudar.

Bueno, estas son algunas ideas que sin duda te van a ayudar a perseverar y a acercarte a Nuestro Señor.

¡Yo, y muchas otras personas, estamos rezando por vos!

 

Vínculos útiles:

Email: info@mileschristi.org.ar

Website: www.mileschristi.org.ar

Facebook: “Forvm jóvenes”