“El nombre de tu Patria viene de argentum.
¡Mira que al recibir un nombre se recibe un destino!
En su metal simbólico la plata es el noble reflejo del oro principal.
Hazte de plata y espejea el oroque se da en las alturas,
Y verdaderamente serás un argentino.”
Estas jornadas quieren contribuir en la tarea de recristianización de la cultura joven, creando espacios de espiritualidad, de formación y de recreación para aquellos jóvenes que quieran vivir y compartir su fe.
Teniendo en cuenta el momento histórico por el que atravesamos, los graves desafíos que plantea, y las opiniones de muchos jóvenes que nos acercaron sus sugerencias en el último Congreso, hemos elegido como tema del Congreso de este año el Bicentenario de la Patria.
Es fundamental para todo joven católico conocer la historia de nuestra Patria Argentina, cuyas raíces criollas son profundamente católicas. Sólo así, conociéndola, podremos verdaderamente amarla y defenderla…
El estudio crítico de nuestra historia nos ayudará a reafirmar nuestra identidad argentina. Imbuidos del espíritu de los héroes, jóvenes como nosotros, que la forjaron, encontraremos una guía cercana y clara para cumplir con nuestro deber de conducir a nuestro país a su destino providencial, el mismo que ellos tuvieron en miras y por el que afrontaron generosamente todo sacrificio.
Nos moverá también a la esperanza, ya que sabemos que es Jesucristo, Señor de la historia, quien guía los caminos del hombre sobre la tierra. En palabras del Santo Padre, Benedicto XVI: “La historia, de hecho, no está en manos de potencias oscuras, del azar o de opciones humanas. Ante el desencadenamiento de energías malvadas, ante la irrupción vehemente de Satanás, ante tantos azotes y males, se eleva el Señor, árbitro supremo de las vicisitudes de la historia. Él la guía con sabiduría al alba de los nuevos cielos y de la nueva tierra…”

